Knack Focus, revista de entretenimiento belga, publica una entrevista con Jonny Greenwood. El guitarrista detalla cómo incursionó en la realización de la banda sonora de Norwegian Wood, así como de soundtracks en general. También declara la razón por la que los discos de Radiohead tardan en salir y el uso de instrumentos de estilo clásico en futuros trabajos de la banda.

  • ¿Cómo fue que terminaste realizando la banda sonora de Norwegian Wood?

Tran Anh Hung [director] me preguntó si quería escribir la música y le respondí que “no, no tengo tiempo; estoy trabajando en el nuevo álbum de Radiohead.” Después de eso empecé a trabajar en algunas ideas de todos modos, sin haber visto el filme y sin haber leído el guión, simplemente porque no me interesaba. Entonces Hung me preguntó de nuevo. No había cambiado de opinión y su entusiasmo era contagioso. Resultó ser fan de There Will Be Blood. Aparentemente buscaba una mezcla similar de encanto y peligro, luz y oscuridad.

  • ¿Ya conocías el trabajo anterior de Hung?

No, aunque empleó “Creep” en su segunda película, Cyclo. Hace poco vi su debut, The Scent of the Green Papaya, en DVD. Las dos películas son hermosas. Había leído la novela de Murakami, y esa fue mi única fuente de inspiración desde un principio. Con todo, al final ninguna de mis primeras composiciones resultó quedar dentro de la película.

  • ¿Cómo empezaste a trabajar en la banda sonora?

Hay algunas escenas en el libro donde Reiko, uno de los personajes principales, enseña a tocar guitarra. Me pregunté qué tipo de música tocaría y eso fue lo que trajo las primeras ideas. Las imágenes pasan a segundo término; prefiero basar mi trabajo en las discusiones con el director de cine. Afortunadamente, Hung tenía muchas y muy extrañas sugerencias. Él pensaba que era importante que la música evocara emociones confusas dado que los personajes no son aún muy maduros. En otras ocasiones me mostró algunos acercamientos y dijo “a ver, compón algo que cuadre con su expresión facial”. La mayoría de los directores dan instrucciones del tipo “una melodía rápida aquí, algo amenazador ahí, luego un clímax emotivo”. Siempre se agradece un trabajo donde se pueda partir de una imagen concreta o una idea. Paul Thomas Anderson trabajaba también de esa manera. Ninguno de los dos directores abarcan todo en sonido, les dan a las películas espacio para poder respirar.

  • ¿Cuáles son tus preferidas en términos de bandas sonoras?

Mi banda sonora favorita es la de The Comedians, una adaptación de Graham Greene, con Richard Burton y Liz Taylor, y que ocurre en Haití. Pero aún estoy más inspirado por el uso de música clásica en películas, como hace Penderecki en The Shining o Ligeti en 2001: A Space Odyssey. Cuando va acompañada de imágenes, dicha música adopta todo un nuevo significado.

  • ¿Tu interés en temas de películas ha nacido de la exploración de Radiohead de las fronteras del pop?

En parte, así es. Hace siete años, cuando empecé, noté cuán buenas son muchas piezas para películas. Yo ya sabía que Ennio Marricone y John Barry tenían buenas melodías, pero hasta los filmes más bobos muchas veces tienen excelentes bandas sonoras. El hecho de que estos pedacitos musicales de no más de dos minutos puedan existir completa e independientemente y evoquen todo un nuevo universo de verdad me tocó. Cuando empecé a juntar discos de Fracis Lai [compositor francés quien hizo la música para Une Home et une Femme y Love Story, nota del editor), me decía :”Esto es algo que quiero probar.”

  • ¿Ha tenido la música para filmes algún impacto en Radiohead?

El estar trabajando constantemente en música clásica me ha hecho reencontrarme con la guitarra. Es prácticamente un nuevo instrumento para mí cuando entro en el estudio con Radiohead. Hemos usado también violines o inclusive una orquesta entera con más frecuencia. Antes nos asustaban los verdaderos músicos. Nosotros no fuimos educados musicalmente y las canciones pop no se componen sobre papel. Son cosas totalmente diferentes. Ahora tenemos ese enfoque, es un respiro de aire puro. En The King of Limbs se pueden oír trompetas y cuerdas, y en el futuro definitivamente trabajaremos con otros instrumentos clásicos.

  • Una banda sonora debe terminarse en ocho semanas. Un disco de Radiohead por lo general tarda tres años. ¿Es un buen cambio de ritmo el poder trabajar rápida y eficientemente?

En lo absoluto. Pero estás pensando en la persona equivocada si crees que yo soy el difícil en Radiohead [risas]. Thom es el pefeccionista. Si por mí fuera, haríamos un nuevo disco cada año, pero quizás sea bueno que Thom se tome tanto tiempo. Nuestros discos no son peores por eso.

  • ¿Cuál es tu parte en Radiohead, exactamente?


Por lo usual, Thom nos da algunas letras o una canción a medio terminar, y los demás llenamos los vacíos. Todo se de-construye, hallamos otra forma de terminar la canción y cuando nos damos cuenta el año se nos ha ido. Radiohead es como las Naciones Unidas, y Thom es China [risas].

  • Y aún siguen trabajando juntos después de veinte años.

Porque es emocionante y caótico. Todavía no tenemos ni idea de lo que queremos exactamente. Nuestro nivel de principiantes nos mantiene curiosos e intactos. No me agradaría para nada saber de antemano cómo sonaría un disco o en cuáles estadios tocaríamos después.

  • Quizás Thom sea el perfeccionista de Radiohead, pero es que tú no compones muchas bandas sonoras tampoco.

No escribo tres o cuatro al año, eso es correcto. Pero sigue siendo estimulante tener un plazo, una palabra que Radiohead jamás ha escuchado.

  • ¿Crees que al final te conviertas en un compositor de música clásica de tiempo completo?

Es una idea tentadora. La música pop en definitiva tiene sus limitaciones. He aprendido que ningún disco es perfecto, no importa cuánto trabajes en ello. La experiencia es más importante que el sonido. Debes estar en el mismo cuarto con otros músicos. El meterse en la música clásica es algo adictivo, sin duda, si te has pasado todo un año haciendo cosas con samples y guitarras. Es una pena que la música clásica sea tan difícil y que yo no tenga el suficiente conocimiento teórico.

  • ¿No hay muchos músicos pop que se sienten orgullosos de no haber recibido instrucción musical?

Es verdad, pero a menudo tampoco son los más interesantes. No creo en esos tontos eruditos ni en el cliché de que los músicos sin instrucción hagan música más fascinante porque no están obstaculizados por la técnica. Entre más sepas, más se te olvida y eres más libre. Las lecciones de melodía y armonía que he tomado me han ayudado en gran manera.

  • La banda sonora de Norwegian Wood tiene también unas canciones de Can. Tu idea, supongo.

Totalmente. Yo quería canciones de los años sesenta que cuadraran, pero que no resultaran tan familiares. Nada de The Doors ni de The Beach Boys. Si tuviera que hacer mi soundtrack favorita de los sesenta, habría mucho de Can, Neu!, Kraftwerk y otras bandas de krautrock. Son bandas de los setenta pero es que me gustan mucho [risas].

  • El último disco de Radiohead, In Rainbows, en un inicio fue una exclusiva de Internet, y los fans tenían que decidir cuánto pagarían por él. En promedio resultó que fue menos de 4 libras, mientras que una tercera parte no pago nada. ¿Un error de cálculos?

No. Al menos fue un evento que dio de qué hablar entre la gente, y todos los que bajaron el disco pensaron sobre cuánto valor tiene la música para ellos y sobre cómo se debe vender la música en el futuro.

  • ¿Alguna vez has bajado música ilegalmente?

De discos nuevos no, pero sí he descargado discos que tengo en acetatos y de los que necesito un respaldo. Mira, es una discusión difícil y así va a ser todo el tiempo, pero los niños ya no compran discos compactos. Los estudiantes se llevan sus laptops a la universidad y llenan sus discos duros de música. Ya no hay reproductores de CD. Ese medio ya cumplió su apogeo. No sé ni siquiera si habrá un futuro para la música de paga, y las compañías de discos tampoco lo pueden predecir. Todas las ideas son bienvenidas.

Fuente: foro de ateaseweb.com.